Profundidad de una mesa de cultivo: claves para determinarla

Cuidar de nuestro huerto no se limita a regar y asegurar horas de luz diarias. Contar con las herramientas necesarias es igual de importante para mantener el huerto en las mejores condiciones posibles.

Una buena mesa de cultivo es algo con lo que debemos contar para cultivar nuestras plantas con toda la comodidad y sin la necesidad de mucho espacio. Pero, ¿cuál es la profundidad de una mesa de cultivo?

En nuestro huerto debemos tener en cuenta las necesidades de cada especie y, entre esas necesidades, nos aseguramos un espacio suficiente para que las raíces puedan desarrollarse en perfectas condiciones. Es por ello que, a la hora de encontrar la mesa de cultivo adecuada, nos asalten las dudas con el tema de la profundidad.

¿Cómo determinar la profundidad de una mesa de cultivo?

De un modo general, para que una planta se pueda desarrollar adecuadamente necesitará contar con un mínimo de 20 centímetros de profundidad de tierra fértil. Incluso es preferible si podemos alcanzar los 25 o 30 centímetros. Esta es la profundidad mínima de una mesa de cultivo, pero hay más factores a tener en cuenta.

Tipo de plantas

Uno de los factores a tener en cuenta a la hora de elegir mesa es el tipo de planta que tenemos previsto cultivar. No todas las plantas tienen las mismas necesidades cuánto a profundidad, dependerá del crecimiento de sus raíces.

El mínimo de 20 centímetros es justo eso, un mínimo. A partir de esa medida ya encontraremos especies que se puedan cultivar y se adapten bien. Sin embargo, muchas otras necesitarán más espacio. Por ejemplo, las zanahorias deben contar con más de 45 centímetros de profundidad (y no son las únicas).

Tipo de sustrato

El tipo de sustrato está relacionado con el peso de la tierra. Según el sustrato que necesitemos utilizar, puede ser más pesado o menos. Este dato es muy importante a la hora de elegir la mesa pues si queremos mucha profundidad y un sustrato más pesado, debemos contar con una mesa que aguante ese peso extra.

De igual modo, debemos tener en cuenta que el peso que la mesa debe soportar no es solo de la tierra y del cultivo. También el agua del riego será un peso extra, así como el sistema de drenaje.

¿Cómo medir la profundidad de una mesa de cultivo?

Si ya tenemos claro la profundidad que necesitamos para cultivar nuestras verduras, nos toca prestar atención a las medidas reales con las que necesitamos contar.

Cuando hablamos de profundidad, hablamos de una cantidad de tierra necesaria para el desarrollo de la raíz. Pero la mesa de cultivo no es solamente tierra. Si quieres saber más sobre cómo rellenar una mesa de cultivo, tenemos un artículo en el que lo explicamos en detalle.

Aparte de tierra, la mesa de cultivo debe contar con un buen drenaje del agua para evitar perjudicar las plantas con el exceso de agua estancado en las raíces. Hay varias posibilidades para drenar el agua que se acumula con el riego, pero en todas ellas se necesita un espacio extra para situarlo.

Si compramos la mesa ya fabricada, es importante verificar el tipo de drenaje que trae y confirmar si las medidas de profundidad dadas ya lo incluyen o no. Por otro lado, si tenemos pensado montar la mesa nosotros mismos, debemos contar igualmente con un espacio extra para tal fin.

Asimismo debemos contar con un espacio extra entre la superficie y el borde de la mesa. No contar con ello dificultará el trabajo posterior pues nos quedaremos sin margen para trabajar el huerto. Este margen no necesita ser muy exagerado, pero sí debe existir. La diferencia puede ser suficiente para no permitir cultivar determinadas especies que teníamos pensadas.

Profundidad necesaria para cultivar distintas especies

Si queremos plantar muchas especies distintas, sea en el momento o en un futuro cercano, lo ideal es planificar teniendo en cuenta otras profundidades necesarias según las plantas que deseemos.

20 centímetros

Las especies con raíces más pequeñas se pueden cultivar perfectamente en una mesa de cultivo estándar, de 20-25 centímetros de profundidad.

Hay muchas plantas con las que podemos contar en nuestro huerto y que cumplen con esta necesidad: ajos, canónigos, cebollas, escarolas, espinacas, lechugas, rábanos, guisantes e, incluso, fresas son muchas de las opciones que podemos tener en nuestra mesa.

También aquí se incluyen las hierbas aromáticas y otras verduras que no tienen mucho porte cuando crecen.

30 centímetros

Es la profundidad mínima aconsejada para cultivar especies de raíces medianas. En general son las plantas que, al crecer, alcanzan un tamaño considerable.

Las raíces de las acelgas pueden alcanzar incluso los 90 centímetros. Sin embargo, pueden desarrollarse bastante bien con una profundidad mínima de 30 centímetros.

Hay otras plantas que se adaptan perfectamente a este espacio. En una mesa de esta profundidad podemos cultivar perfectamente acelgas, apio, calabacines, berenjenas, tomates, coliflor, brócolis, la gran mayoría de las coles, habas, nabos, patatas y pimientos.

45 centímetros o más

A partir de 45 centímetros de profundidad se pueden cultivar especies de raíces grandes o plantas rastreras de gran porte.

Las zanahorias, por ejemplo, suelen desarrollar raíces muy extensas. Una mesa de cultivo adecuada debería contar con un mínimo de 45 centímetros de profundidad de tierra fértil, algo muy superior a las mesas más habituales. Aunque es posible cultivar con menos espacio, es preferible darle las mejores condiciones para que crezcan grandes y apetitosas.

También las alcachofas necesitan un mínimo de 45 centímetros.

Otras plantas que se desarrollarán mejor en estas condiciones son las calabazas, pepinos, espárragos, melones y sandías.

Además, en una mesa de gran profundidad podemos incluir igualmente las que tienen raíces más pequeñas.