Plantar pepinos en vertical [paso a paso + ventajas]

Si queremos plantar pepinos en casa, pero no disponemos de espacio, podemos encontrar la solución plantándolos en vertical.

Este tipo de huerto, principalmente si hablamos de pepinos, tiene sus ventajas. Sin embargo, es necesario conocer las necesidades de la planta y cómo adaptar el cultivo a las particularidades de esta opción.

Pasos para plantar pepinos en vertical

Aunque plantar pepinos en vertical sea un método muy eficaz para este tipo de planta, no es la forma más habitual de verlos. Por ese motivo, seguramente no sepamos muy bien como empezar o nos surgirán dudas.

Para hacerlo de la mejor manera posible y conseguir una buena cosecha, seguir las recomendaciones paso a paso puede ser bastante recomendable, principalmente si nunca habíamos cultivado en vertical antes.

1.    Cultivo en camas hasta 50 cm

En una primera etapa el cultivo se realiza con el método convencional. La semilla necesita suelo para desarrollarse y crecer. Así, se pueden cultivar en el suelo, pero también en camas verticales como barriles, tubos, botellas o maceteros. En estos últimos casos nos facilitará bastante el trabajo posterior del entutorado.

Cuando la planta tenga aproximadamente 50 centímetros es el momento de entutorar. Hacerlo antes puede romper el tallo y esperar a que crezca más hará que el tallo sea menos flexible.

2.    Colocar las estructuras

Cuando la planta tiene la medida adecuada, llega el momento del entutorado. Este proceso consiste en la utilización de materiales que permitirán a la planta permanecer en posición vertical, creciendo hacia arriba.

El tallo se debe colocar, con cuidado, sujeto a la estructura elegida. Es posible ayudar a que se mantenga en su posición con una cuerda o unos alambres, sin que aprieten demasiado. Con el tiempo, la planta irá creciendo apoyada en la estructura.

Se podrá utilizar cualquier material que les del soporte necesario para su crecimiento: palos, cañas, varillas, estacas, alambres, mallas o cuerdas son algunas de las opciones.

Seguramente ya dispongas de algunos estos materiales, así que es el momento perfecto para aprovecharlos dándoles una nueva utilidad. Si quieres más ideas de cómo usar material reciclado en tu huerto, te lo contamos en este artículo.

3.    Mantenimiento

Si el entutorado se realizó correctamente, las plantas crecerán formando un bonito pasillo.

Su mantenimiento hará que la cosecha sea mejor y, además, quedará un precioso huerto que alegrará la vista.

Si los primeros pepinos empiezan a salir muy rápido, es preferible cortarlos para permitir el correcto crecimiento de la planta. Esos pepinillos ya se pueden consumir y, además, permitirá que otros se formen y crezcan grandes y vistosos.

Además del tallo principal, que crece en vertical, habrá tallos secundarios que crecerán lateralmente. Para evitar que la planta se desarrolle en horizontal, estos tallos deben ser cortados a partir de la segunda hoja.

Los demás cuidados de mantenimiento son similares a todos los huertos. Sin embargo, hay que tener precaución con la sequedad de la tierra y la falta de nutrientes cuando se cultiva en contenedores limitados.

Una buena opción es invertir en un sistema de riego por goteo, evitando tener que estar pendiente del riego todos los días.

¿A qué altura llegará la planta?

Una planta de pepino, saludable, en estado adulto, puede alcanzar los 2 metros de altura.

Este dato es importante a la hora de preparar la estructura, pues necesitaremos contar con un apoyo para que la planta se pueda desenvolver perfectamente.

Sin embargo, esto no significa que el apoyo tenga que llegar a esa medida, sino que hay que darle un camino que seguir. De hecho, si nuestra planta crece los 2 metros en vertical, tendríamos bastante dificultad para alcanzar y cuidar la zona superior.

Una opción para permitir todo el crecimiento posible de la planta es crear guías horizontales en la parte superior, creando una estructura en forma de pasillo por la que la planta podrá crecer a su ritmo y todo lo que pueda alcanzar.

Ventajas de plantar pepinos en vertical

El ahorro de espacio es, quizás, el motivo por el que uno se decide a probar los huertos en vertical. Es una técnica especialmente útil si queremos tener nuestro huerto, pero no contamos con espacio suficiente para un huerto convencional, en suelo.

Pero el ahorro de espacio no es la única ventaja:

  • Cultivando verticalmente se consigue una excelente circulación de aire, al mismo tiempo que los pepinos no se asientan en suelo húmedo. Así se logra evitar enfermedades causadas por hongos y que la planta se pudra por el contacto con la humedad del suelo.
  • El sol llegará muy bien a las hojas, lo que significa la posibilidad de conseguir una mejor y mayor cosecha.
  • El mantenimiento es, en general, más sencillo. La mayoría de los cuidados se harán de pie e incluso elegir los pepinos que queremos coger es, visualmente, más sencillo.
  • Con este tipo de cultivo conseguiremos un toldo natural y una mejor calidad del aire.

Diferencias entre plantar pepinos en horizontal y en vertical

El mayor problema que nos podemos encontrar en el cultivo vertical, y que es prácticamente inexistente en el horizontal, es la falta de nutrientes y la sequedad del suelo.

En cuanto al mantenimiento, la verticalidad nos será favorable en muchos aspectos, incluso evitando las temidas enfermedades por hongos o el riesgo de pudrimiento de los tallos que van tocando el suelo húmedo de forma constante.

Pero si el exceso de humedad puede suponer un problema en la plantación horizontal, la falta de esa humedad será lo que nos preocupará en la vertical.

La facilidad de circulación del aire secará la el suelo y hay que regar de manera rutinaria, verificando la necesidad de riego prácticamente a diario.

Por otro lado, si no hemos cultivado en suelo, sino en camas, los nutrientes se pueden agotar e impedir el crecimiento de la planta. Aunque es algo que también puede pasar con el suelo, en este tipo de cultivo suele surgir antes y más rápidamente.